04/01/09: Para que nadie dude de los colegiados madrileños. El pasado sábado el Mallorca tuvo el dudoso honor de convertirse en el primer equipo del 2009 en ser triturado por los arbitrajes tan "sui generis" de los que goza el F.C. Barcelona, algo nada extraordinario si tenemos en cuenta que el del sábado era el primer partido que el club catalán ha jugaba desde que se inicara el año. Lo que sí es extraordinario es la encendida reacción de los jugadores y del técnico del club insular ante el expolio: por lo general, cuando un equipo como el Mallorca abandona el terreno de juego del Nou Camp poco menos que en calzoncillos y con las manos en alto, sus declaraciones no tienen como objetivo al auténtico culpable, es decir, al Barça, sino que plantan el punto de mira en un espectro más amplio al que denominan "los equipos grandes". Así, el colegiado no ha ayudado al Barcelona, sino que son "los equipos grandes" los que siempre reciben ayuda. De esa manera se incluye a otros que nada tienen que ver con lo sucedido -pongamos que hablamos del Real Madrid- pero lo mejor esto evita que te señalen por la calle como a un bicho raro, por eso de todos sabidos de que al Madrid siempre le están regalando cosas (¡hasta el Barça, las ligas! siempre según la prensa catalana. Y, por supuesto, es una excelente forma de ponerte la venda antes que la herida. Sales quejándote del arbitraje, diciendo que a los equipos pequeños le quitan siempre cuando juegan contra "los grandes", y cuando te toque contra otro grande a lo mejor te "compensan" para que así se pueda decir que sí, que los árbitros quitan, pero que otras veces dan. Casualmente, en esta presente Liga, el siguiente al que se encuentran todos los que pasan por el mal trago de enfrentarse al F.C. Barcelona es el Real Madrid. Miel sobre hojuelas para los chicos de Sánchez Arminio y el recién reelegido Villar. Betis o Español pueden dar buena fé de ello. 

Apenas acabado el encuentro Manzano afirmó en la rueda de prensa, que el error arbitral fue lo que decidió el partido. Sin embargo, no fue ni la mitad de contundente que algunos de sus jugadores. Martí dijo que se iba con la sensación de que les habían quitado un punto, mientras que Scaloni se despachó a gusto: "aquí no hay duda que valga. Entiendo que pueda haberlas en otras acciones, pero aquí, no. Y cuando veo estas cosas, ya no sé que pensar". Se refería obviamente a lo que más ha indignado al equipo bermellón, la jugada del segundo gol en el minuto ochenta de partido que firmaba la remontada de los locales, y no a otras decisiones del colegiado como fue la de permitir que Márquez acabara el partido al perdonarle una amarilla de libro, aunque tan inexplicable como la fue la decisión de conceder el gol. Éste vino precedido de un fuera de banda de Puyol, cuyo lanzamiento desde la banda finalizó, tras pasar el balón por varios jugadores, a los pies de Eto'o, que... a ver, alguien podría haberse perdido. Repetimos: la jugada se inicia con un saque de banda de Puyol siendo él quién echó el balón fuera. Sí, es absolutamente cierto, estas cosas pasan. Y pasan, sobre todo, cuando al Barcelona se le está atragantando un equipo cuya última victoria en liga data del 26 de octubre del 2008, es decir, que llevaba nueve jornadas sin ganar. Imagínense la cara que se le quedaría a más de uno si el Mallorca, que lejos de contentarse con el empate seguía hostigando el área culé con pases largos que pillaban a sus centrales descolocados, se hubiera vuelto a adelantar en el marcador: se nos habría privado de una noticia tan grata como ésta. Afortunadamente por allí andaba Velasco Carballo. Retomamos la narración del tanto una vez aclarado el tema de a quién hay que apuntarle el tanto: el balón llega a los pies de Eto'o que intenta marcar desde donde nunca ha marcado. En el momento del chut, Gudjohnsen se halla en posición antirreglamentaria, pero con la complicidad del juez de línea y del colegiado madrileño, aprovecha esa ventaja ilegal para asistir a Iniesta.  No contento con esto y a la vez quizás entusiasmado con la celebración del mismo, ya que había sido conseguido por el Vampiro de Albacete, recién recuperado de una lesión, dejó a los mallorquinistas en inferioridad numérica al mostrarle a Josemi la segunda amarilla por un agarrón a éste. Amarilla justa, todo hay que decirlo, pero cuando se ha perdonado lo que se le perdonó a Márquez lo de Josemi era, si acaso, para una pequeña regañita. No obstante, y de esta manera, el Nosferatu Manchego tuvo un partido redondo, de esos que permiten a las televisiones babear con lo extraordinario que son los jugadores del Barcelona. Tampoco era cuestión de que el Mallorca pudiera dar el golpe, que la cosa no estaba clara del todo. 

Y ya que estamos con las televisiones, cómo olvidar la retransmisión que nos regaló La Sexta. Alguien tendría que levantarle un monumento al ex-payaso Mililkito y sus subordinados por lo que están arriesgando con el fútbol. No nos referimos al hecho de que ésta jornada hayan dado cuatro partidos en abierto -lo nunca visto- sino a que teniendo en cuenta el precedente de su programa "Sé lo que hicistéis...", que ha sido condenado por usar imágenes de Telecinco, algún juez despistado podría clausurar la emisora por entender que están pinchando directamente la señal de otra cadena: Barça TV. Para empezar, retransmiten todos los partidos del Barcelona, todos; para ver al Real Madrid "sin pagar", como dicen los del Marca, hubo que esperar a que jugara... contra el Barcelona. Y para seguir -y esto es lo peor- sus comentaristas hacen que, en comparación, los Boixos Nois parezcan abonados al Bernabéu. Y eso que la tríada barcelonista por excelencia -ya saben: Montes, Salinas y Kiko- quedó para el partido de las diez, pero los encargados de contarnos lo que sucedió a partir de las ocho no les fueron a la zaga. A destacar el papelón que hace Jorge Valdano. El argentino debe estar ahí para cubrir el cupo de madridista, pero que a este paso va a acabar diciendo que el Madrid entrenado por él era una porquería comparado con el Barcelona de la presente temporada... o de la anterior, o de la otra; da igual. Hasta entonces nos enriquecerá con sus conocimientos futbolísticos como el de que el gol es legal porque viene de un contrario o que Martín Cáceres, jugador de la absoluta de Uruguay, era uno de los jugadores argentinos a los que había venido a ver Maradona. Y es que abusar de Borges no es malo para la salud mental; creerse el heredero literario de él, metido a labores de periodista deportivo, sí. 

 

02/10/08: ¿De qué se sorprende, señor Lucescu? Yerra el entrenador del Shakhtar. Se comprende por el disgusto que llevaba encima tras ver la manera en la que el F.C. Barcelona se hacía con los tres puntos en el encuentro de Champions que le había enfrentado a su equipo, en el Estadio Olímpico de Donetsk, pero su justa ira no valida alguna de las declaraciones que realizó tras el final del partido, totalmente equivocadas y que demuestran un total desconocimiento del fútbol europeo en general y del español en particular. "Vencer así no es propio del Barcelona", dijo un furioso Lucescu en la zona de prensa del estadio ¿Cómo que no? A no ser que se refiriera a que el árbitro no les llevó en volandas (cierto es que hubo un penlati no pitado de Alves sobre Brandao en el minuto 68, pero visto lo visto es algo casi anecdótico en los arbitrajes que recibe el Barça), el técnico del conjunto ucraniano evidencia unas lagunas en lo referente a la historia del conjunto azulgrana que debe solventar lo antes posible. No sólo es propio; sino que es consustancial. Las lagunas se transformaron en océanos cuando afirmó, sin tapujos, que de haber hecho eso el Barcelona en otro estadio "no hubiera salido vivo", porque basta remitirse al último encuentro liguero disputado por los de Guardiola para comprobar que no son precisamente los jugadores y aficionados barcelonistas los que corren el riesgo de salir con los pies por delante de un recinto deportivo que reciba al club fundado por el suizo Gamper. A propósito de esto, el Comité Antiviolencia ha exculpado a los jugadores culés que fueron a celebrar sus tantos a la grada donde se alojaban aquellos que perpetraron un intento de asesinato contra los aficionados locales. Eso sí, al Espanyol le ha caído una buena multa que no hace sino acrecentar el alivio por que no hubiera heridos graves o algo peor, porque si además de tocarte pagar mientras el Barça escapa de rositas hubiera habido una tragedia personal, la cara de tontos que se les debe haber quedado a los pericos les iba a durar hasta que celebraran su primer aniversario en el nuevo estadio. 

El enfado del técnico local viene a cuento de la forma en la que el Barcelona consiguió empatar en el minuto 87... ¡contra el Shakhtar Donetsk, nada más y nada menos! A la desesperada, esa banda de futbolistas sospechosos dirigidos por Guardiola se estrellaba una y otra vez contra el humilde conjunto ucraniano que ya veía los tres puntos en su casillero. En un lance del encuentro, Seleznov cayó sobre el césped y su compañero Brandao lanzó fuera el balón para que fuera atendido, lo que no fue necesario porque el jugador se puso de pie inmediatamente. El árbitro ordenó que se pusiera el balón el movimiento y, por supuesto, los jugadores locales esperaron que los culés, actuando según el código de honor que rige los partidos de fútbol, les devolvieran el esférico. Craso error. Como su técnico, no sabían con quiénes se estaban jugando los cuartos. Mientras medio equipo ucraniano movía los brazos exigiendo que les devolviera el balón como era de rigor, Bojan Krkic corrió la banda y metió un pase al área que el portero no pudo atajar. El balón quedó muerto en el área chica y Messi, que había aprovechado que a la otra mitad del equipo ucraniano ni se le había pasado por la cabeza defender porque, cómo podía ser de otra manera, el Barcelona iba a devolverles el esférico, envió el balón entre los tres palos sin oposición alguna. El serbio-español ha justificado no haber actuado como un caballero en el hecho de que no se había enterado de que el Shakhtar hubiera enviado el balón para que uno de ellos fuera atendido. Es posible: el pasado sábado, pese a que el árbitro paró el encuentro durante diez minutos, ni él ni sus compañeros se enteraron del lanzamiento de bengalas. Igual se creía que los jugadores que movían los brazos de manera estentórea estaban bailando alguna danza autóctona. El conjunto local quedó absolutamente descolocado y el Barcelona no tuvo mayor problema en conseguir el tanto de la victoria, también obra de Messi, en el minuto 94. Como los colegiados sigan prolongando el partido hasta que el Barça marque algún día vamos a ver el pitido final mientras nos desayunamos los churros. 

El Barcelona celebró su victoria ante el Shakhtar como si le hubieran ganado la final de la Champions al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Bueno, más apropiado sería decir que la celebró como lo hubiera hecho el Torpedo de Calasparra tras obtener el mismo resultado en ese mismo lugar y contra ese mismo equipo. Y es que hay gestos que delatan la auténtica grandeza de algo o alguien por muy creido que se lo tenga. Por ejemplo, el hecho de que Guardiola "primase" a sus jugadores invitándoles a cenar tras este grandioso éxito -que quedará grabado con letras de oro en los anales del club catalán- arroja mucha luz sobre el por qué se recurrió a una trampa como la descrita para hacerse con los tres puntos. Y es que donde esté un buen ágape, que se quite la deportividad, el señorío, la caballerosidad o el "seny". Tras celebrar los tantos con los violentos, y no devolver el balón que el contrario había lanzado para que atendieran a un compañero y encima marcar un gol, estamos deseosos de ver el siguiente monumento a la deportividad de los Bojan, Messi y compañía. ¿Serán capaces de superar lo visto en estos dos últimos partidos? Es difícil, pero no hay nada imposible para el "mescunclú".  
 

28/09/08: El último robo en Montjuic. La peña radical de seguidores del F.C. Barcelona, conocida como "Boixos Nois", estuvo a punto de convertir en una tragedia el partido que debía haber pasado a la Historia tan sólo por ser el último derbi entre periquitos y culés jugado en Montjuic. Afortunadamente, la sangre no llegó al río en las gradas y la tragedia se quedó en el césped, donde Medina Cantalejos realizó uno de los arbitrajes más probarcelonistas que jamás se han visto. Y decir esto de alguien como Medina Cantalejos es decir mucho. El último derbi barcelonés en el Estadio Olímpico de la ciudad Condal sirvió para que el Español no se fuera a su nuevo coliseo -cuyo coste, dicho sea de paso, ha supuesto un desembolso ligeramente inferior al que han invertido sus vecinos en fichajes la presente temporada- sin tener claro quién manda en la capital de Cataluña y, de paso, para recordarnos a todos los demás quién manda en las instituciones deportivas españolas, en las que el socio número uno de la mencionada peña radical ocupa un puesto no carente de importancia, precisamente. 

Se adelantó el Español gracias a un gol de Corominas en el que por lo sucedido después se está aplicando una especie de "ley de la compensación mediática" a la inversa, es decir, como los errores arbitrales beneficiaron al Barça, hay que buscar una polémica que permita justificarlo con otro error previo a favor del Español. Así, se está queriendo ver una falta previa sobre el pelado guardameta azulgrana que no existió. Es cierto que Luís García roza al cancerbero visitante cuando este intenta atajar el balón que le llegaba por alto, pero el contacto no sólo es insuficiente para estorbar la labor del portero, sino que se produce porque el delantero perico había sido empujado a su vez por Pujol. Sólo Valdés tuvo la culpa del error que se tradujo en el primer tanto del encuentro. Hasta entonces, y también a partir de ese momento, el Español se mostró inferior al Barcelona. Pero a su vez, el equipo de Guardiola constató lo que cualquiera puede ver, esto es, que no pasan de ser una banda incapaz de perforar el marco contrario tal y como confirman todos los partidos que lleva jugados hasta el día de hoy, exceptuando el que le enfrentó al Sporting, conjunto que cuenta sus encuentros por goleadas en contra. Quizás parte de la culpa la tenga el propio Guardiola, obcecado en una política de rotaciones hasta el extremo de reconocer que "cambiaría jugadores cada dos minutos", algo que no nos extrañaría llegar a ver si tenemos en cuenta la forma tan "sui generis", por decirlo suavemente, en que los árbitros aplican el reglamento al F.C. Barcelona. Hasta que llegue el momento, no hay de qué preocuparse, porque la pieza fundamental no podría cambiarla ni aunque quisiera. El club ha sumado, con los tres de ayer, diez puntos. Pero lo que es ganar, ha ganado sólo seis: la victoria ante el Betis fue posible gracias a que no se sancionó un clamoroso penalti sobre Sergio García; la que obtuvo en el derbi fue a costa de esquilmar al Español. En condiciones normales, el Barça estaría viviendo una crisis y su entrenador a punto de perder la cabeza por el más que evidente fracaso de su proyecto. Acabará consolidándose -o no- pero mientras tanto las sucesivas dádivas arbitrales ayudan a sostener el edificio. Lo que sucedió ante el Betis y el Español, así como lo que tememos seguirá sucediendo en posteriores jornadas, tiene un valor que va mucho más allá de los puntos regalados: proporciona confianza para experimentar con el equipo hasta que se consiga un sistema y una alineación más o menos válida. El Barça juega con red.

La primera señal de aviso para la afición local llegó en la prolongación del primer tiempo, cuando Medina Cantalejos le señaló a  Nené el camino de los vestuarios tras enseñarle la segunda amarilla demostrando, una vez más, la doble vara de medir que usa el colectivo arbitral. Durante la segunda mitad, por ejemplo, Messi realizó hasta tres faltas consecutivas, alguna de ellas dañando seriamente al rival, sin que el colegiado le sancionara por reiteración. El Español quedaba así con diez y obligado a mantener el resultado de 1-0. Pese a todo, la impotencia del Barça para marcarle un gol a Kameni provocaba hilaridad. Cuando el partido enfilaba su recta final, los Boixos Nois hicieron acto de presencia. La peña ultraviolenta lanzó hasta siete bengalas contra las gradas ocupadas por aficionados españolistas. Tres cayeron directamente sobre la multitud, la restantes sobre las lonas que cubren parte de los graderíos con el consecuente riesgo de incendio. No fue una acción descontrolada o espontánea producto de la frustración por el inminente triunfo de sus rivales capitalinos: desde su web habían llamado a despedir a los periquitos "como se merecen", y ya el año pasado habían lanzado bengalas en el estadio. Lejos de intervenir, los cuerpos y fuerzas de seguridad que rodeaban a los salvajes azulgrana, se limitaron a contemplar el espectáculo, de tal suerte que a los agredidos seguidores sólo les quedó la opción de huir. Fue eso lo que motivó que Medina Cantalejo parara el partido en el minuto 68 y hasta el 76: el riesgo de que el césped sufriera una invasión. 

Habría que depurar responsabilidades. ¿Por qué el Español consiente que entren en su estadio este grupo de seguidores culés que, además, han llamado a la guerra desde su web? ¿Por qué aquellos supuestamente encargados de velar por la seguridad de los asistentes no actuaron? Y no es la primera vez que la inacción caracteriza a éstos cuando los Boixos hacen de las suyas. Es cierto que, teóricamente, este grupúsculo independentista -que defiende la secesión de Cataluña del resto de España, a la que ven atrasada respecto a su región, que sitúan al nivel de las naciones nórdicas y que sin embargo, en no pocas ocasiones, convierten los partidos de su equipo en algo que sólo puede verse en los países más tercermundistas y subdesarrollados- ha sido expulsado del Nou Camp, que son rechazados por directivos y jugadores, que no son queridos por el Barcelona. Pero entonces, ¿cómo se explica que el acabado Henry, tras empatar en una jugada debida sólo a la fortuna, tras recoger el balón rechazado por Kameni y que rebotó en un defensa blanquiazul, se vaya al córner más cercano a la peña radical junto a Bojan y Piqué, celebrando el tanto mientras miraban a quiénes habían lanzado las bengalas? Algo que inevitablemente incitó un nuevo espectáculo pirotécnico de los salvajes. Y en el gol de la victoria, lo mismo. La Comisión Antiviolencia debería enfrentar esta actitud vergonzosa, pero estarán demasiado ocupados sancionando a los jugadores que se quitan la camiseta cuando celebran un gol. 

Porque cuando Medina Cantalejo anda por medio, que el Barcelona no se lleve la victoria es tan irreal como que el sol no salga al día siguiente. El colegiado prolongó el encuentro tres minutos, el Barça marco su segundo tanto en el 95. Sí, han leído bien: dos minutos por encima de la prolongación, algo que no tiene ninguna explicación excepto por el hecho de que el conjunto de Guardiola no era capaz de marcar. Al final fue el colegiado quién lo hizo al pitar un penalti que nadie vio, ni siquiera el entrenador culé. Y cuando decimos nadie, es nadie, ni el juez de línea que estaba mejor posicionado. Cuando los locales advirtieron al árbitro que hablara con su asistente, éste se limitó a señalar, con una actitud chulesca, que le daba igual, que él lo había visto y lo pitaba por sus atributos masculinos. Otra cosa respecto a este tipo de acciones y las consecuencias que conllevan. Los presidentes y entrenadores, que no son tontos y saben que el resultado no se puede cambiar, que conocen cómo funciona el arbitraje en España, intentan sacar partido para el siguiente encuentro para que les devuelvan lo que les han quitado o, al menos, para que el colegiado de turno sea más estricto con su rival. Casualmente, esta temporada el siguiente rival después de la apisonadora cule-arbitral es... el Real Madrid. Ayer, el actual campeón de Liga salvó los tres puntos "in extremis" gracias a un tanto de Van Nistelrooy en un encuentro que había empezado dominando claramente pero que se había torcido con un penalti y una expulsión, y que vio peligrar no sólo por jugar en inferioridad numérica tras haber perdido su ventaja, sino por la tendencia del colegiado a pitarle todo a los "merengues" a la vez que se mostraba más suave con las entradas de los sevillanos. ¿Qué pasará cuando los esquilmados sean clubes caracterizados por su antimadridismo como el Valencia o el Atlético de Madrid? Habrá que observar con lupa cómo se arbitra al Madrid en su duelo contra el Español para comprobar si los estamentos que dirigen el fútbol español están dispuestos o no a que los de Guardiola firmen otro año en blanco o a que los de Schuster consoliden un ciclo. 

 

27/09/08: Agresión feixista contra el patriota Presas. Las instituciones opresoras del Estado Español pusieron al entonces jugador del F.C. Barcelona y patriota solidario y comprometido, Oleguer Presas, bajo su punto de mira desde que éste, en otro ejemplo de su preocupación por los perseguidos y acosados por el feixisme español, alzara su voz a favor de Ignacio De Juana Chaos. Por aquél entonces, el patriota abertxale, veía peligrar su salida de prisión tras haber cumplido su condena por las siniestras maniobras de los fiscales, quiénes intentaron prolongar su estancia en los centros de tortura y represión condenándole por ejercer su libertad de expresión. Como bien dio a entender Oleguer, se trataba de un atropello. El afiliado a esa organización que lucha por las libertades de los vascos ya había pasado diecinueve años privado de su libertad, castigo exagerado por haber dado matarile a veinticinco enemigos del pueblo abertxale incluso para la feixista justicia española, y era un atentado a sus derechos humanos fundamentales el prolongar su tortura por el hecho de ejercer por escrito su derecho a amenazar y amedrantar, así como el de apoyar las luchas por las libertades que llevan a cabo los patriotas etarras. Las reacciones no se hicieron esperar. El feixismo español se lanzó contra el jugador y la empresa Kelme le retiró su patrocinio, lo que acabó pagando caro ya que, como todos sabemos, los ocupas y quinquis seguidores del socialmente comprometido jugador iniciaron una campaña de boicot, y este tipo de gente pertenece a un estrato social muy dado al consumo y, por tanto, es la que más gasta en prendas deportivas.

Hoy, De Juana Chaos goza de su merecida libertad paseando por las calles de Dublín mientras las autoridades le siguen buscando. En la capital de la verde Eire prosiguen sus esfuerzos por la paz mundial, y es algo que no soporta el represor estado Español. Fuera de sus garras el inocente acosado por organizaciones ultraviolentas, los jueces españolistas han encontrado en Oleguer una víctima propicia para verter sus frustraciones. El jugador del Ajax, que pese a la distancia que separa esa tierra de promisión de su Cataluña de los amores, no ha cejado en su lucha por verla liberada del yugo opresor, podría ser condenado a dos años de cárcel por su participación en un enfrentamiento el 23 de septiembre de 2003 entre jovenes solidarios y los perros policías de la burguesía explotadora. Daban la una de la madrugada cuando doscientos jóvenes libertarios estaban disfrutando de su tiempo de asueto en el "Bar Berma", sito en la localidad de Sabadell. El jolgorio que suele acompañar a este tipo de celebraciones no gustó a los vecinos, que prisioneros del sistema de explotación capitalista se ven obligados a madrugar para alimentar la maquinaria de la sociedad de consumo. Envidiosos de que haya alternativos que no están dispuesto a entrar en ese juego, telefonearon a los cuerpos de represión, quienes hicieron acto de presencia. Si éstos, ni la posterior presencia del alcalde y dos concejales, consiguieron que se disolviera la manifestación de la alegría. Al final, los jóvenes libertarios obedecieron a la única autoridad reconocida, esto es, el dueño del bar, y procedieron a marcharse a su casa... perdón: procedieron a marcharse a casa de sus padres o a algún edificio que hubiera sido expropiado por los voluntariosos zagales. Todos, menos once, los más comprometidos, entre los que se encontraba Oleguer, y que decidieron ejercer su derecho a expresarse ante las autoridades. Así, quemaron contenedores para protestar por la privatización del servicio de recogida de detritus y arremetieron contra los vehículos estacionados, culpables -quién osará negarlo- del calentamiento global, mientras coreaban vivas a la asociación cuyo fin es la libertad de Euskadi entre las que insertaban mensajes sobre la supuesta profesión de meretriz mediante la cual las madres de sus adversarios se ganarían el pan y la sal. Las autoridades represoras no entendieron esta manera de expresarse, o quizás la entendieron demasiado bien, y actuaron dispuestos a que el mensaje no se extendiera, lo que podría poner fin a sus privilegios. En la refriega entre los perros uniformados de los opresores y los jóvenes comprometidos, Oleguer intentó mediar lanzando una piedra contra uno de éstos. Se trataba sin duda de un mensaje: la piedra simbolizaba la tierra catalana que unía a ambos, iguales pese a la diferente función social que estaban ejerciendo aquella noche. Pues bien, lejos de agradecer el detalle, las mal llamadas autoridades (al fin y al cabo, a diferencia del dueño del local, no se pagaron ni un cochino "calimotxo", y por tanto no había respeto que valiera con ellos) denunciaron al jugador por agresión.

Tres años después, la fiscalía burguesa ha pedido dieciocho meses para los participantes en esa fiesta espontánea, excepto para Oleguer y dos camaradas más, para los que se ha pedido dos años. El jugador del Ajax también estaría obligado a pagar al policía que recibió su solidaria pedrada una multa por valor de 450 euros burgueses y capitalistas. Nos abstenemos de comentar la injusticia que tal decisión acarrea, porque salta a la vista. Al menos nos queda el consuelo de que, al carecer de antecedentes, el intelectual independentista no irá a prisión. Esperamos que esta sea la última desgracia que le acontece al futbolista ocupa en el presente año, que comenzó con una lesión, siguió con la caída del Barça en picado, continuó con la victoria de la selección española en la Eurocopa y acaba con su posible condena que, pese a suponer la oportunidad de intimar con otros individuos perseguidos por el Estado opresor durante dos años, no es algo que el jugador esté deseando. Para que nos vamos a engañar.

 

24/09/08: Qué poquito dura la alegría en casa de los pobres (culés). La victoria del F.C. Barcelona la pasada jornada había sido celebrada con una euforia desmedida en la ciudad Condal. Esos primeros tres puntos en un mismo partido, después de una derrota y un empate, así como el de que se consiguiera con una goleada a domicilio en El Molinón por seis tantos a uno, generó un éxtasis orgásmico entre las filas del barcelonismo que hasta Guardiola se vió obligado a mitigar horas antes de recibir al Betis. De una sóla tacada, el barcelonismo había olvidado todas sus dudas. Este equipo, capaz de endosarle seis chicharros al Sporting, era una máquina. La prensa culé echaba humo loando las excelencias de unos jugadores, un entrenador y un sistema que, tras empatar en casa y perder fuera ante un recién ascendido, habían recibido palos por todas partes. En ningún momento se tuvo en consideración que el clavarle media docena a un equipo había recibido siete tantos en dos partidos, y que encima jugó la mitad del encuentro con diez, tampoco era como para echar las campanas al vuelo. Todo fuera por no estropearle la fiesta a la cebada afición culé, que cual Torrente tumbado en el catre con el "Private" entre las manos, sudaba la resaca del subidón excitante con el Sport descansando en su oronda tripa, con el 1-6 bien destacado en su portada y rememorado una y otra vez en los tabloides de los día siguientes. 

Pues bien, ¿saben cuánto tiempo tardó el Real Madrid en igualar ese resultado?: menos de una hora. Antes de que se cumplieran los primeros quince minutos de la primera parte, el Sporting había recibido una goleada similar en el césped del Bernabéu. Si el resultado no fue más abultado se debió a que tras el séptimo tanto, los madridistas consideraron que ya se habían ensañado suficiente con los asturianos, y que había llegado la hora de pensar en su próximo rival europeo, el Zénit de San Petesburgo. Por su parte el Villarreal, actual líder de la competición, se frotaba las manos ante su visita a Gijón. Y es que pese a quién pese, la Liga del Sporting todavía no ha comenzado. Lo hará después de su enfrentamiento con los castellonenses, entonces empezará pelear por la permanencia contra aquellos equipos que se la disputen o bien contra rivales cuyas aspiraciones estén en alcanzar un puesto cómodo en mitad de la tabla, es decir, equipos asequibles. 

El espectáculo que el Madrid desplegó en el Bernabéu -con goles de bella factura entre los que destaca el de tacón conseguido por Rafael Van der Vaart- frente un equipo tremendamente inferior y entregado desde que encajó el primero, habría bastado para provocar un "coitus interruptus" al aficionado culé al que habían hecho creer que ligarse a Betty la Fea era lo mismo que si la esposa del mencionado jugador holandés te invitara a un crucero en un yate de lujo por las islas del Egeo. Si no fue así, hay que agradecérselo a los jugadores barcelonistas, que se preocuparon de adelantarle la desagradable sorpresa. Y es que apenas una hora antes de que el Madrid dejara bien claro que meterle seis al Sporting no tenía mérito alguno y que se podía conseguir superar hasta jugando contra once, el Barcelona se dejó empatar un encuentro en el que se había ido al descanso ganando por dos tantos a cero. No le había dado tiempo a los comentaristas del partido -da igual la emisora, en cualquiera estaban ya elevando a Keita y Touré Yaya a la categoría de Essien y el Makelele de sus mejores tiempos o una atrocidad semejante- a aclararse las gargantas para seguir vendiéndonos la mula torda, cuando el Betis empezó a acogotar al Barça y al público del Nou Camp. En apenas quince minutos, el equipo sevillano acortaba distancias, y siete después un remate picado de José Mari superaba a ese Risto Mejide que ocupa la portería culé. Se mascaba la tragedia y ya se le habría atragantado en el gaznate a los aficionados azulgrana si el de siempre, el que nunca falla, es decir, el árbitro, no le hubiera escamoteado un clamoroso penalti al Betis, el cometido por Martín Cáceres sobre Sergio García. En efecto, Daudén Ibañez volvió a demostrar ante todo el mundo que el Barcelona es un equipo mimado por el estamento arbitral. Si el Betis se hubiera puesto por delante habría dejado en nada el gol churresco que anotó Gudjohnsen cuando faltaban diez minutos para el pitido final. Así, así, así gana el F.C. Barcelona. Afortunadamente, para los que aman el Deporte Rey, el Real Madrid les quitó el mal sabor de boca que dejan las victorias pírricas y con ayudas arbitrales gracias a sus siete goles de calidad y fantasía, entre los que destacan el hat-trick de Rafael Van der Vaart. Para los otros, a los que hasa hoy vivían de una orgía ficticia, les queda un gatillazo que esperemos dure hasta después del derbi. 
 

14/09/08: Primer gol en liga; empate y gracias. Un lanzamiento de falta directa del madridista Garay, fichado a finales de la pasada temporada pero que permanecerá en su anterior club en la presente, desviado por Johnathan Pereira lo justo para despistar a "Kojak" Valdés, permitió al club cántabro llevarse un punto en el primer partido de Liga jugado en el Camp Nou. Empezamos así porque nos ha llamado mucho la atención que los panfletos barcelonistas, tan dados a recordar el pasado de los jugadores que marcan al Real Madrid, hayan obviado este detalle, tanto o más morboso que casos similares que llevan a la portada. Pero para morbo, morbo, lo de Pep Guardiola. El técnico culé, en un ejemplo de lo clara que tiene las ideas, realizó ¡cinco cambios! respecto al once que debutó en Soria. Con la excusa de dar descanso a los internacionales sacó a un tal Pedro en vez de a Messi y en vez de Iniesta a un tal Sergio conocido sólo por su ascendencia paterna, ya que se trata del hijo de Busquets, portero de la época en que Cruyff se sentaba en el banquillo y que regaló tardes de jolgorio a las hinchadas y equipos rivales mientras trataba de evolucionar de portero de balonmano a guardameta de fútbol. Su incapacidad para coger el balón con las manos no era impedimento para ser titular, ya que según el columnista de La Vanguardia y padre espiritual de los actuales dirigentes, jugaba muy bien con los pies. Sin comentarios. Otro motivo de tanta ausencia en el once inicial sería el reservar jugadores para el partido del martes ante el Sporting de Lisboa. En este sentido hay que destacar el acierto del bisoño técnico, porque con un equipo al que le marcan cada vez que disparan a puerta, y que a su vez es incapaz de marcar de jugada en 180 minutos -el de ayer fue de penalti- es mejor reservar a los pesos pesados para los partidos de Champions, aunque estos te enfrenten a un conjunto que se llevó cinco chicharros en el trofeo Santiago Bernabéu. Acierto, claro, si la decisión se debe a estas circunstancias, porque si lo que ronda la cabeza de Guardiola es que la Champions es el objetivo de este equipo, apaga y vámonos. 

Los experimentos de Pep en plan doctor Bacterio fueron posibles gracias a la patética entrada que registró el Nou Camp en su estreno liguero: poco más de medio aforo. Teniendo en cuenta que en la previa había reconocido su temor a salir "hostiado" en caso de derrota fue una motivación nada desdeñable. Al menos los pitos y pañuelos con los que fue despedido se hicieron notar menos. Y es que si bien es cierto que el Racing sólo disparó una vez a puerta -aunque eso sí, con un acierto del cien por cien- mientras se dedicaba el resto del partido a contener las inocentes acometidas de los locales, no lo es menos que en el tramo final las oportunidades cayeron del lado de los santanderinos. Dos aproximaciones al área de los de López Muñiz hicieron que la zona pélvica del público se elevara hasta la altura de la nariz; imagínense a la altura de qué prenda de vestir quedó lo que está un poco más abajo de dicha zona. Entre la lluvia, el rocoso juego de los racingistas y el acongojo por el resultado, el público apenas pudo disfrutar del los estrambóticos aspavientos del técnico culé, quién parece empeñado en ser el único protagonista de los reportajes que en televisión dedican a las curiosidades de los partidos. En estos tiempos de crisis, algún avispado miembro de la junta culé debería proponer conectar al técnico un cable de tensión eléctrica para aprovechar la energía eólica que generan sus brazos en continuo movimiento. Daría para la iluminación del estadio y algunos barrios adyacentes. Las modificaciones que realizó durante el partido también merecen nota: eran más propias del niño que anuncia la colección de cromos oficial de la Liga que de alguien que (supuestamente) tiene el título de entrenador profesional. Como el equipo no marcaba, Pep se dedicó a meter más delanteros. Cuando se adelantó gracias al gol de Messi, primero en liga 160 minutos después de su inicio, y el Racing empató cinco minutos después, más delanteros. No sacó a Henry porque no había sido convocado en vista al enfrentamiento contra los portugueses, no salió el propio Pep porque no es delantero. Aún así, fueron incapaces de conseguir ese segundo tanto. Si algo bueno puede sacarse de todo esto es el que Guardiola ha conseguido un equipo compensado: son tan malos arriba como atrás. 

En fin, que los ochenta millones invertidos en esta plantilla se han traducido en un sólo partido oficial ganado, el de la ida de previa de Champions frente al Wisla de Cracovia. El resto se salda con la derrota en Numancia, el empate de ayer en el Nou Camp en Liga. El de la Copa de Cataluña no lo contamos porque al fin y al cabo vale menos que el Torneo de la Galleta, aunque también es verdad que en ese partido pudimos ver el primer gol del Barcelona producto de una jugada desde Dios sabe cuándo. Es una excelente estadística para un equipo que quiera eludir el descenso, es decir, que como sigan así las cosas, el año que se le prepara a Laporta va a ser calentito, calentito. Pero no pasa nada. Tal y como recordaban los comentaristas de la fiel Sexta, la última vez que el Barcelona comenzó una temporada con un bagaje tan espectacular como la que lleva en ésta, se proclamó campeón de Liga marcándole cinco goles al Madrid en el Bernabéu, lo añadido al hecho que Piqué recuerda muchísimo al Cruyff del Ajax, es un argumento incontestable. ¿Que sólo llevan un punto de seis? Nada, nada. ¡¡Al loro!! Que no estamos tan mal.

09/09/08: Gracias, Barça. El F.C. Barcelona ha sido eliminado a las primeras de cambio de la prestigiosa competición conocida como "Copa de Cataluña". O eso creemos, porque igual ya se ha disputado alguna eliminatoria anterior y nadie se ha dado cuenta. De ahí nuestro agradecimiento: el no seguir en un campeonato que, debido a su falta de interés, ha de ser metido entre los partidos de las competiciones serias con calzador, por lo que el común de los mortales -que generalmente no leen el apartado de fútbol autonómico del Sport- no se entera de que el Barça está disputando su pase a la siguiente ronda a no ser que caiga eliminado o llegue a la final. Y eso nos desagrada, porque nos vemos obligados a mantener a nuestra distinguida audiencia, cuanto menos, al tanto de los partidos que disputen los culés. Por eso agradecemos al Barça que nos haya librado del plomazo que supone la Copa de Cataluña. Ya sabemos que hasta la próxima temporada no hemos de estar pendiente de si tienen que jugarla, contra que desconocido equipo o si se trata de cuartos, semis o lo que sea (porque, otra cosa, jamás nos hemos acabado de enterar cuáles son las reglas de dicha competición). Esperemos, eso sí, que no ocurra como otras temporadas, en las que tras caer en cuartos, semis o incluso la final, los culés sacaran pecho ya que se trataba de la Copa de la temporada anterior, que no se había jugado por la ausencia de huecos en el calendario, y que aún les quedaba jugar otra, la correspondiente a la temporada en la que no habían podido ganar la de la temporada anterior. Bueno, es un poco lioso. Tanto como increíble es que un torneo de categoría menor -por no decir "ínfima"- supere la calificación de "plomazo" para acceder a la de "estorbo".

Gracias también por la forma en la que han sido apeados. Al F.C. Barcelona le tocaba enfrentarse en la eliminatoria a partido único (al parecer, la semifinal) al todopoderoso Sant Andreu. Por si no fuera bastante el poderío del contrario, Guardiola sólo contaba con cinco jugadores por los compromisos que el resto tenían con sus selecciones. Y no por si esto no fuera suficiente, el partido se jugaba en un campo de césped artificial. Un cúmulo de adversidades que no movían al optimismo en una competición temida por los equipos catalanes de primera, que se las ven y se las desean para superar a rivales teóricamente más pequeños, y que movieron al técnico Pep Guardiola -cuyo "Baile en los Pajaritos" sigue provocando comentarios de asombro- a jugar con poco más que los suplentes del filial. Teniendo en cuenta la ilusión que en localidades como la del antiguo municipio de Sant Andreu de Palomar, actual distrito barcelonés, provoca ver a su equipo de Segunda B jugar contra un grande, y más si éste es el club catalán por excelencia, el partido se presentaba como una ocasión idónea para extender el barcelonismo y, cómo no, acrecentar el sentimiento de "selección oficiosa de Catalunya" que pretende generar el club presidido por Laporta. Pues ni una cosa, ni la otra. Los jugadores del filial del Barça fueron abucheados y pitados por los aficionados locales desde que su autobús hizo acto de presencia en las inmediaciones del estadio. Al las iras del respetable no escapó ni el presidente Laporta, cuya hipotética carrera política -en algún partido antiespañol, por supuesto- podría verse perjudicada ante desplantes como éste. El único que se libró del chaparrón fue Guardiola, que no vio necesidad de acudir a un encuentro que consideraría como de mero trámite y envió en su lugar al exmadridista Luís Enrique. La actitud soberbia no dejó de pasarle factura y dio como resultado su primera (de muchas, esperamos) eliminación de un torneo por tres goles a uno a favor del Sant Andreu. El encuentro se salda con una eliminación de la competición catalana por excelencia, una ofensa a los catalanes seguidores del Sant Andreu y la primera derrota de Luis Enrique en un partido oficial (o lo que sea) con el primer equipo. Que a nadie extrañe que hasta los que han vestido los colores azulgrana echen pestes de la entidad. Como decíamos: gracias, Barça.

31/08/08: El baile de "Los Pajaritos". El humilde Numancia, un equipo cuyo presupuesto es casi treinta veces inferior al del F.C. Barcelona, hizo bailar al conjunto catalán en su feudo de "Los Pajaritos" en el primer partido "de verdad" que enfrentaba Guardiola como nuevo técnico culé. Y decimos "de verdad" porque los bolos veraniegos y una eliminatoria previa de Champions contra otro humilde, en este caso Polaco, no son piedra de toque para calibrar las posibilidades de un equipo. Sabemos que esto no es así para la mayoría de los medios, que siguiendo la tradición se han dedicado a vendernos el "super Barça" de todos los años. Si la temporada pasada se pintaba un Barcelona temible porque tenía a los "cuatro fantásticos", esta se ha pintado otro casi igual de temible precisamente por haberse librado de casi todos ellos; si la temporada pasada el resto de equipos se podían ir preparando porque Rijkaard era el más idóneo por su mano izquierda para manejar esa plantilla, esta también se podían ir preparando porque había llegado un técnico que desde el principio había dejado claro que iba a aplicar mano dura. Cosas de la prensa. Lo cierto es que a la hora de la verdad el Barcelona se ha estrellado de morros en un campo en el que, si bien no conocía la victoria, tampoco había sido derrotado jamás. Desde luego parece que Guardiola viene dispuesto a romper moldes, porque hacía ya catorce años que el F.C. Barcelona no perdía en el primer partido de Liga, así que ya son dos las tradiciones que el antiguo jugador culé se ha llevado de un sólo plumazo. 

De hecho, el técnico azulgrana fue el principal foco de interés del encuentro, no sólo por ser su primer partido de Liga, sino porque ante el espeso juego de sus pupilos, que tras el tanto de Mario en el minuto doce de partido se hundieron cada vez más en la impotencia a medida que pasaban los minutos, el histriónico comportamiento de Guardiola hizo las delicias de todos los espectadores. Guardiola, quién como es sabido no hace mucho fue definitivamente exculpado de la acusación de haber consumido sustancias dopantes durante sus años de jugador, estuvo sospechosamente acelerado, aunque es más que probable que se debiera a lo que veía en el terreno de juego antes que a cualquier otra causa. El caso es que se movió más que todos sus jugadores juntos, quiénes intentaron una y otra vez derribar la defensa numantina, bastante inexpugnable como está mandado. Messi, que ya ha sido extraoficialmente designado como el jugador de la Liga antes de que se hubiera jugado un sólo partido, demostró que el día que Walt Disney quiera realizar una película con imágenes reales de sus ardillas Chip y Chop han de contar con él. El otro papel protagonista para Eto'o y que se lo repartan como quieran. El que junto al Kun Aguero y Gago -cosa que algunos olvidan- ganó la medalla de oro la pasada olimpiada se dedicó durante la mayor parte del encuentro a corretear como el mencionado mamífero por el terreno de juego ya que la falta de ideas de sus compañeros les obligaba a entregarle una y otra vez el balón para ver si se obraba el milagro, pero siempre con el mismo resultado: darse de bruces contra una barrera de defensores sorianos. Incluso al final, en una simpática jugada, estrelló el balón en el larguero a lanzamiento de falta, quizás para ver si de éste caían bellotas, avellanas o nueces, algo que curiosamente también hizo Eto'o en el primer tiempo. Lo dicho: que los de Disney no le pierdan la pista a estos dos. Y ya de paso, que los de Warner hagan otro tanto con Guardiola por si también quieren hacer una película con actores reales, en este caso del Demonio de Tasmania.

 

22/07/08: Se consumó la tragedia. Las estrecheces económicas del Barcelona, sumadas a la necesidda de realizar fichajes para construir una nueva plantilla que sustituya a aquella que, hace apenas un año, los medios calificaban como la mejor del mundo, fuerzan a la entidad a deshacerse de las que hasta ayer mismo eran sus idolatradas estrellas aunque sea a precio de saldo como ya han podido constatar Milan o Chelsea. Vale que den portazo a Deco y a Ronaldinho, pase que tengan en la recámara a Eto'o, a espera de algún club incauto capaz de apoquinar los ¡50 millones! que han pedido por él. Cierto es que sospechábamos que este "galacticio" podría afectar a las vacas más sagradas del vestuario, pero jamás llegamos a imaginar que uno de los jugadores más valiosos de esa plantilla, tanto en lo profesional como en lo humano, fuera traspasado. Hoy, tras días de dimes y diretes, se ha confirmado la venta de Oleguer Presas al Ajax holandés. Es inadmisible que un símbolo como el que representa este jugador sea vendido a un club extranjero y, por si fuera poco, que no está situado en ningún punto de la península. 

El fútbol catalán -y aquí incluímos aquellas regiones adyacentes que, por razonables motivos históricos y culturales forman parte de la "Gran Catalunya"- debe ponerse de pie, hacer una reverencia y despedir con un largo y sonoro aplauso a este insigne personaje en cuya figura se mezclan a partes iguales la calidad futbolística y el compromiso con las causas justas y humanitarias. Todavía recordamos cómo saltó a la palestra para denunciar la sistemática violación de los derechos humanos fundamentales de De Juana Chaos, el inocente asesino de veinticinco opresores de las libertades de Euskadi, que se vio obligado a seguir una huelga de hambre para evitar que su condena fuera ampliada hasta la salvaje cifra de ocho meses, día más día menos, por cada muerto que llevaba a sus espaldas. La junta presidida por Laporta no puso ningún reparo en que el solidario jugador usara las instalaciones e imagen del Barça para lanzar su denuncia contra la inhumana justicia española. Pero no fue este el punto álgido del periplo intelectual del pensador nacido en Renom, Sabadell, hace veintiocho años. Prolífico autor, Oleger deja obras sin las que es imposible entender lo acontecido en Cataluña y el F.C. Barcelona (valga la redundancia) durante los últimas años. Entre ellos destaca "Camí d'Ítaca", texto semi autobiográfico en el que, a través de una serie de entrevistas con su amigo y también enemigo de las injusticias Roc Casagran, recoge sus pensamientos. El resultado sólo puede equipararse, salvando las distancias, con el "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, distancias que se decantan a favor de la obra que recoge lo mejor de la actividad cerebral de Oleguer. No podía ser de otra manera, ya que mientras que lo más emocionante que le sucedió al poeta Portugués fue trabajar de contable, Oleguer ha protagonizado hasta peleas en bares contra las fuerzas del orden, lo que ha tenido como consecuencia el ser llevado ante el juez (aprovechamos para recordar que, como se demostró en el caso de De Juana, la justicia española es inflexible y ni siquiera permite que unos libertarios ocupas y nacionalistas arrasen un local nocturno que existe gracias a las copas que ellos pagan, o se lleven por delante el mobiliario urbano, también costeado por sus impuestos). Aparte de una vida más intensa, Oleguer supera a su antecedente en lo puramente literario. Baste como ejemplo la manera en la que hace referencia al atentado de ETA que costó la vida al entonces presidente del Gobierno, Carrero Blanco: "Carrero Blanco ganó el concurso de salto de altura". Sublime a la par que sobrecojedora metáfora por su inaudita originalidad. Jamás se había visto algo así. 

La lectura de "Camí d'Ítaca" es además imprescindible por la luz que proyecta sobre ciertos hechos de la Cataluña del siglo XX. Gracias a Oleguer nos enteramos que las tropas franquistas entraron en Barcelona subidas en tanques, algo que a los barceloneses de entonces se les había pasado por alto, y eso que se contaron por cientos de miles los que salieron a la calle a recibir al ejército del llamado bando nacional. ¿En qué momento realizó Oleguer tan impactante descubrimiento? Cuando recorría la diagonal subido al autobús que llevaba al equipo campeón de Liga: "Nos habíamos convertido en un ejercito de alegría (por el Barcelona) que finalmente podía hacer frente a aquel golpe bajo (la invasión de Barcelona por el ejército de Franco). Nos imaginaba parando sin problemas la embestida de los tanques, contestando con himnos sus balas, respondiendo con risas la ira fascista de aquellos militares. La Diagonal era terreno nuestro y los tanques iban reculando a medida que nos acercábamos. El país entero hacía presión contra los que 66 años atrás habían aplastado a nuestro pueblo". Y es que hay genios que nunca descansan. Mientras a algunos el alcohol les empuja a insultar a uno de los equipos y a la ciudad de Madrid, a otros les agudiza la perspectiva histórica. Unos ven "cabrones" y otros "tanques". 

Su compromiso social explica en gran medida que nunca optara al FIFA World Player o al Balón de Oro pese a que, como demuestra su actuación en el caso de De Juana Chaos, fuera un artista en eso de tocar las pelotas. Sin embargo, resultó galardonado con el premio President Companys por su apoyo a las selección deportivas catalanas o, mejor dicho, a que estas pudieran disputar competiciones internacionales, y que no han recibido jugadores como Maradona o Pelé. Pero no todo han sido alegrías en su vida. Si en lo deportivo los dos últimos años no han sido como para tirar cohetes, en lo personal ha tenido que llevar la cruz de su solidaridad con las clases más bajas de la sociedad. A la carga de ser millonario y no repartir su suculento sueldo entre sus colegas ocupas se han sumado las chanzas de sus compañeros de trabajo y la incomprensión del resto del mundo del fútbol, sobre todo de elementos reaccionarios como Salva Ballesta, quién no dudó en referirse a él como "mierda de perro". Vista su obra vital, de la que sólo hemos podido hacer un somero repaso, estos malos años no justifican que el Barcelona haya decidido prescindir de los servicios del ídolo de las masas oprimidas, que además aportaba un toque étnico-político al conjunto de la plantilla. No acabamos de entender cómo es posible que el Ajax se haya hecho con sus servicios por tres millones de euros mas dos por objetivos, pero si tenemos en cuenta que allí está legalizado el consumo de marihuana, nos empezamos a hacer una idea. 

16/07/08: "Se va como un fracasado". Con este titular se anunciaba en la portada de cierto panfleto, de esos que gusta leer a los seguidores del "mescunclú", la noticia de que Beckham no había renovado su contrato con el Real Madrid y pasaba a convertirse en jugador de L.A. Galaxy. Pues para ser coerentes, también deberían titular así la marcha de Ronaldinho al Milan. Y ya de paso, deberían salir de debajo de las piedras todos aquellos que no hace tanto auguraban que el de Porto Alegre superaría a Zidane y acabaría disputándole el honor de ser el "quinto fantástico" junto con Di Stéfano, Pelé, Maradona y Cruyff. Ronaldinho se va como un fracasado porque sólo como fracaso puede definirse lo que ha sido la mitad de su estancia en la capital de Cataluña, periodo que ha dedicado a frecuentar los clubes nocturnos -a no ser que tuviera alguna fiesta montada en su casa-, a pasar de entrenar pero no de cobrar su monumental ficha, y a desestabilizar un vestuario ya de por sí muy inestable. Vamos, que ha vivido del cuento mientras el Barcelona firmaba dos temporadas consecutivas en blanco y el Madrid volvía por sus fueros -incluído el "fracasado" inglés que se fue sobándole los morros al Dream Team II-, lo que empeoraba aún más el ánimo del barcelonismo. Y se va como un fracasado también porque, como nadie puede negar, abandona el club inhabilitado para la práctica del fútbol. De ser considerado el mejor del mundo, Ronaldinho ha pasado a ser un chiste. Las imágenes de su tripón dieron la vuelta al mundo y el técnico no tuvo más remedio que imponerle una "pretemporada" cuando la pasada Liga llegaba a su ecuador. De nada sirvió. En el reciente amistoso que jugó contra el equipo de su ya ex-compañero, Leo Messi, el otrora crack brasileño lucía un tipo que podía costarle una denuncia por parte de  Michelin bajo la acusación de haberse tragado uno de sus productos. No es de extrañar que, en otra de esas maniobras que sólo pueden entender las cabezas pensantes del Barça, un jugador que hace dos años estaba tasado en torno a los 100 millones haya sido vendido al Milan por poco más de 21. Si Galliani hubiera presionado más, sólo por el esfuerzo que va a costar volver a convertir a Ronaldinho no ya en un jugador, sino en alguien que no provoque las carcajadas cuando vista una equipación deportiva, podría haber conseguido que el Barça pagara porque se lo llevaran. Hablando en plata, veinte millones por este exjugador debería considerarse un chollo. 

Si no puede ser considerado como tal chollo es porque el Manchester City había realizado una oferta mayor, en torno a los treinta millones, pero el jugador ha conseguido salirse con la suya hasta el último momento. Y es que de un tiempo a esta parte, el Barcelona se ha convertido en algo con menos seriedad que el Corral de la Pacheca, tal como demuestra el hecho de que un club de Uzbekistán "toque" a sus jugadores. Cuando equipos con nombres como Kuruvchi y pertenecientes a ligas de países asiáticos que nadie es capaz de situar en un mapa te tratan de tú a tú, tu prestigio está por los suelos. Claro que igual esto es lo que pasa cuando vas por el extranjero hablando de repúblicas catalanas imaginarias, que alguien puede creérselo y pensar que se halla en aquella región, que en los últimos tiempos ha sido un nido de repúblicas, e igual se piensan que el estado del club azulgrana linda con la frontera de Azerbayan. Entonces sí es normal que equipos de países de quita y pon te toquen los jugadores y otras partes más sensibles. Volviendo al asunto de Ronaldinho, al club le interesaba enviarlo a Inglaterra, al jugador le interesaba recalar en el Calcio. Pues a Italia que se va y en torno a diez millones que pierde el Barça. Eso sí, el jugador también ha perdido unos cuantos kilos -nos referimos, obviamente, a "millones"; de los otros kilos va a ser difícil que pierda pese a la conocida obsesión de los italianos por la preparación física-. Para empezar, el 15% que le correspondía de su traspaso, una cantidad que es fácil suponer que los italianos pagarán igualmente, pero que se llevará el Barcelona. Pero cómo no estarán las cosas por allá arriba para que el jugador haya que su sueldo sea sensiblemente inferior al que cobraba en el Barça. O sea, que paga par poder irse. Lo nunca visto. Ahora a esperar cómo se resuelve el caso de Etoo. Desviaremos la atención del enfrentamiento entre el Manchester y el Real Madrid por Ronaldo Cristiano para atender a otro choque de colosos futbolísticos, el Barcelona y el Kuruvchi, en la pugna por Samuel Eto'o. 
 

13/07/08: Unos que llegan y otros que se van (o en ello andan). Ronaldinho amenaza con romper su contrato con el F.C. Barcelona. Ah, pero ¿es que tenía contrato con el Barça? Pues sí, pese a que apenas se le ha visto deambular por un terreno de juego la pasada temporada, lo tenía y, además, le convertía en uno de los jugadores mejor pagados del mundo. ¿Ha dicho "jugador"? Otro sí como un castillo. Ni delegado deportivo, ni vendedor de bufandas en la puerta del estadio, ni siquiera camarero de esos que servían los platos con productos de la gastronomía tradicional del equipo extranjero que visitaba el Nou Camp (por ejemplo, gazpachito andaluz en el caso del Sevilla), en aquella divertida iniciativa de Laporta para atraer público. Nada de eso. Ronaldinho en cuestión era futbolista. "¿Podría poner usted algunas imágenes de este supuesto jugador para que refrescáramos la memoria?". Eso está hecho. Qué, ¿ya vamos cayendo en quién estamos hablando?. Aunque parezca haberse metido el balón bajo la camiseta para llevárselo de recuerdo, el que aparece en la imagen es el otrora considerado buqie-insignia del Barcelonismo trionfant, el ídolo de las masas azulgranas, el ojito derecho de los panfletos culés en toda su gloria escribiendo una nueva página de estrella que termina saliendo por la puerta de atrás del club. Más que escribiendo una nueva página, añadiendo una opción más al catálogo. Ahora, cada vez que el recién contratado pose con la camiseta diciendo eso de "de pequeñito quise jugar en el Barcelona" se le puede preguntar. "Y cuando seas mayor ¿cómo quieres salir? ¿Con el organismo dependiendo de sustancias piscotrópicas como Julio Alberto o Maradona? ¿Sencillamente rebotado, como Ronaldo? ¿Prácticamente tras pasar un año cobrando la jubilación como Schuster? ¿O directamente acabado para la práctica de este deporte, como Ronaldinho?"

No obstante habrá que esperar cómo va a dar el portazo de despedida el otro mega crack del equipo, quién, según ha publicado el diario Marca, amenaza no ya con romper el contrato, sino con no tomarse la molestia ni de acercarse por las oficinas del club a despedirse. En efecto, quién fuera elevado a los altares tras llamar "c***ón" al Real Madrid durante la celebración del título de Liga, demostrando que en esa entidad no saben ganar por mucho que valga como excusa lo poco acostumbrado que están a ello, habría dicho a sus íntimos que no volvería al Barça ni aunque se lo pidieran "de rodillas", un repentino cambio de actitud de alguien cuya implicación llegó a ser elogiada por propios y extraños. Mientras que el tiempo de espera para ver si los pocos directivos culés que quedan se van a pelar las perneras del pantalón camino de peregrinación en un último intento para que su empleado desista y no reduzca aún más su caché es de una semana, la amenaza de Ronaldinho -no podía ser de otra manera-  es mucho más gorda, ya que podría materializarse mañana mismo. Y es que el hijo más célebre de doña Miguelina finaliza sus vacaciones y ha de ponerse a trabajar para el club. Al parecer sí hará acto de presencia en el primer entrenamiento de la pretemporada, otra cosa es el para qué. ¿Conseguirá que el club le de permiso para ir a la Olimpiada? ¿Se irá aunque no lo tenga? ¿Firmará su finiquito? Intriga. Al camerunés le queda todavía una semana de vacaciones, dado que ha disputado algunos encuentros con Camerún Así que de aquí a siete días, nuevo culebrón con el africano haciendo el papel del protagonista. Mejor, así disfrutamos el doble. 

10/07/08: Ya son catorce los directivos que dimiten. A falta de Copas de Europa, Ligas, y no digamos de Intercontinentales, el F.C. Barcelona ya puede alardear de algo: es el club de referencia mundial en lo referente a directivos que ahuecan el ala. Desde que Laporta accedió a la presidencia ya son catorce los miembros de la directiva que prefieren tirarse del tren en marcha mientras todavía dure la vía. Hasta hoy, la lista de directivos desaparecidos en combate la configuraban Jordi Monés, Josep Maria Bartomeu, Sandro Rosell (alias "el Buitre de las poltronas"), Jordi Moix, Xavier Faus y Alejandro Echevarría, el cuñadísimo, quién fue forzado a dimitir por ser patrono de la Fundación Nacional Francisco Franco, lo que no encajaba con el eterno victimismo del club que durante los años más duros del régimen franquista se hinchó a ganar títulos, lo que duró justo hasta que Santiago Bernabéu fichó a Di Stéfano o fue enviado a Madrid por el Caudillo tras ser secuestrado o algo así, según cuentan otras versiones llegadas del noreste peninsular. Aunque tampoco puede descartarse lo poco apropiado que era tener, en el palco del mismo estadio que en algún partido entre selecciones autonómicas hubiera homenajeado a ETA en general y a De Juana Chaos en particular, a alguien tan relacionado con la memoria de Franco. En total, antes de la tarde del presente día, seis caídos por la causa de Laporta, que ya es un buen récord. Pero el mescunclú siempre se marca metas más altas, que por eso es mescunclú. Hoy, tras la reunión de la Junta para tratar el resultado de la reciente moción de censura, han dimitido de golpe ¡ocho! Sí, han leído bien, ocho directivos, casi la mitad de la Junta directiva, incluídos tres vicepresidentes: Albert Vicens, el vicepresidente primero; Ferran Soriano, el económico; y Marc Ingla, el deportivo. Sumados a los anteriores dan un total de catorce caídos en estos cinco años de Laportismo. Lástima que ya no esté Echevarría. A este paso va a hacer falta un valle para meterlos a todos y seguro que de eso él sabía un rato.

Según el comunicado conjunto que ha leido Vicens, esta cadena de dimisiones ha venido motivada por el hecho de que el presidente y el resto de la directiva no compartía su punto de vista sobre el resultado de la votación del domingo, que para ellos exigía "un cambio sustancial e inaplazable". Es decir, la dimisión de Laporta para que el propio Vicens, con Soriano como mano derecha, se hiciera con las riendas del club. Cómo personajes como Ingla o Soriano, que llevan con Laporta desde su elección en el 2003 y algo de responsabilidad tendrán en la gestión de la actual Junta, iban a ser quiénes sacaran al club de la crisis a cuya formación ellos mismos han colaborado, es todo un enigma. Es una pena que no se hayan salido con la suya, porque seguro que Soriano nos lo explicaba con uno de sus conocidos "power points".

Pero la cosa no acaba aquí. Mientras el culebrón del verano para otros clubes consiste en intentar fichar al mejor jugador del mundo, el del Barcelona consiste precisamente en eso, en un culebrón de traiciones, intereses y puñaladas traperas que hacen que la mansión de Falcon Crest parezca la casita de Pin y Pon. Laporta y sus diez fieles pondrán su cargo a disposición de la próxima asamblea de compromisarios, que debe celebrarse antes de dos meses. Hasta entonces Laporta podrá seguir buscando el apoyo de los socios a base de fichar a cracks como Hleb, un suplente del Arsenal por el que ha desembolsado 18 millones de euros. No dirán que no es una excelente manera de llevar una campaña para ganarse el voto de los compromisarios. Seguro que el eufórico técnico del equipo británico hasta presta su imagen. Qué mejor forma de convencer a los aficionados al fútbol que unos carteles con el sonriente rostro de Wenger, de contrastado prestigio en los banquillos,  diciendo algo así como "Voten a Laporta, ¡yo lo haría!". Pero no hará falta hacer nada siempre y cuando los socios demuestren tener algo de sentido común. Porque ¿quién en su sano juicio daría puerta a Laporta cuando la temporada estuviera a punto de iniciarse? Lo lógico es dejar el proyecto que encabeza Guardiola en manos de quién lo ha construido, entre otras cosas porque no habría ni tiempo ni fondos para afrontar cambio alguno. No nos extrañaría que ese mismo cálculo lo haya hecho el presidente culé antes de echarse el órdago de poner el cargo en juego. 

07/07/08. '¡Visca Catalunya Lliure!'. El resultado de la moción de censura no podía haber sido mejor. Laporta, el político radical metido a presidente del F.C. Barcelona, continua en el cargo para poder seguir el proceso de demolición de la entidad durante al menos un par de años más. Eso de por sí ya sería una excelente noticia. Sin embargo, si le añadimos que ha salido del choque contra el "buitre de la poltrona" bastante tocado, ya no tenemos una 'noticia excelente', tenemos un éxtasis. Sigue Laporta y encima lo hace en la cuerda floja, discutido y con la losa encima de que ha sido repudiado por los socios, lo que en la práctica significa que el "buitre de los banquillos" y el resto de los carroñeros que le acompañan seguirán revoloteando, desestabilizando a la directiva y entorpeciendo cualquier intento de enderezar el rumbo de ese Titanic azulgrana. Y es que la mayoría de los socios que han acudido a votar -casi un 61%- han manifestado su total rechazo a la gestión del leguleyo barcelonés al respaldar la moción de censura, pero no han alcanzado los dos tercios, esto es, un 66%, para que fuera refrendada. En resumen, sigue Laporta, pero con un rotundo "no" de los socios que se han molestado en manifestar su opinión, lo que pudo constatarse cuando el el presidente del Barcelona fue recibido con abucheos al acudir a depositar la papeleta en la urna -suponemos que para posicionarse en contra de la moción, pero de este hombre puede esperarse cualquier cosa- acompañado de Johan Cruyff. Precisamente una de las principales críticas a Laporta ha sido la de dejarse influenciar demasiado por las homilías que desde su columna en La Vanguardia escribe el histórico jugador culé (una copa y una Liga en cinco años, ahí es nada), con lo que pasearse en público con el que es considerado uno de los mejores jugadores de la historia (pese a no haber ganado un sólo mundial) sólo puede ser interpretado como un acto de chulería al que nos tiene tan acostumbrados. Si se hubiera quedado en paños menores delante de sus críticos, al igual que hizo en el aeropuerto frente al control de la Guardia Civil, lo hubiera bordado. Insistimos: habríamos firmado este resultado sin dudarlo. porque la encomiable labor de Laporta no podía ser detenida cuando todavía queda tanto por hacer. Nada mejor para el club catalán que continuar en manos de quiénes critican el posible fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid por su elevado precio cuando ellos llevan gastados cien millones en dos años en fichar defensas y cuya mejor idea para solventar la crisis ha sido la de colocar el cartel de "rebajas" a sus jugadores, al mismo tiempo que adquiere otros a precios muy por encima de lo que dicta el mercado. No es de extrañar que el Palmeiras se haya echado atrás y ahora pida más dinero por el tal Henrique, o que Wenger quiera sacarles hasta las muelas de oro del encargado de limpiar las escaleras de acceso al palco del Nou Camp a cambio de Adebayor. Javier Faus, directivo del área económica con Laporta y ahora bajo el ala de "el buitre..." ha reconocido que la deuda del club es la misma a día de hoy que la que heredó cuando el actual jerifalte barcelonista accedió al mando, sólo que entonces el Barcelona no se había embarcado en un proyecto de remodelación de su estadio que rondará los 300 millones para convertir el Nou Camp en la envidia de los diseñadores de carrozas del "Día del Orgullo Gay". Así las cosas, con un presidente que dilapida el patrimonio del club, tanto en lo referente a valores inmuebles como al de los jugadores (Ronaldinho y Eto'o han pasado de valer más de cien millones a ser tasados en unos veinte; Deco ha sido vendido por sólo diez), que ha dado un giro a la política de fichajes descartando el modelo económico que suponía el fichaje de estrellas para decantarse por la adquisición de jugadores "de clase media" que imposibilitan la continuidad de los ingresos, que se preocupa más de su hipotético futuro en la política para lo que usa al club como una plataforma, y que no le importa dilapidar los exíguos recursos de la institución en construcciones faraónicas, el futuro que le espera al club se dibuja negro. Que dure. Al final se hará realidad eso de 'visca Catalunya lliure', pero 'lliure' del Barça. Algo es algo. 

01/07/08. Puesta al día. "Buitre de la poltrona". Con ese apodo podría pasar a la historia Sandro Rosell. Existen precedentes. Siendo mandamás culé el inolvidable socio numero uno de los Boixos Nois, Joan Gaspart, Carlos Rexarch se ganó el sobrenombre de "Buitre de los Banquillos" por su tendencia a revolotear en círculos sobre quién quiera que ostentase el dudoso honor de llevar las riendas de la plantilla culé, en espera a que la conjunción entre los malos resultados, la tendencia de otros buitres -los que ocupan las páginas de los diarios- a buscar chivos expiatorios y una desnortada directiva deseosa de ofrecerles carnaza para evitar que las culpas recallesen en ellos, dieran con los huesos del desgraciado entrenador en la calle. Entonces aparecía él, alguien de la casa, como salvador... para hacerlo aún peor. Teníamos el de los banquillos, faltaba el de la poltrona. Pues aquí está. Después de mantenerse en la sombra frotándose las manos mientras el club al que supuestamente aprecia caía en picado, "Sandruco" Rosell por fin ha hehco público lo que era un secreto a voces: su intención de acceder a la presidencia del club catalán previo éxito de la moción de censura que se celebrará el seis de julio, según se dice un día antes de que Cristiano Ronaldo fuese presentado como jugador madridista, acontecimiento que Ramón Calderón habría retrasado para evitar que coincidiese con dicha moción, algo que perjudicaría que perjudicaría a su "amic" Joan. Una moción que ha sido encabezada por el abogado Oriol Giralty, quién ha conseguido recoger más de las más de las 5.882 firmas necesarias, pero en la que en ningún momento ha tenido un papel activo el astuto "Sandruco", quién, como los buitres, parece dispuesto a que sean otros los que se arriesguen a cobrar la presa. 

Pero antes de que el Madrid pueda reventar el mercado veraniego con el fichaje de quién hoy día es considerado el mejor jugador del mundo, el Barcelona, que para eso es mesqueunclú, ya se le habrá adelantado. En un desesperado intento de calmar a esa famélica legión que actualmente es la afición culé, el todavía presidente Laporta y el aún secretario técnico Beguiristáin se han embarcado en una loca carrera de fichajes que recuerda a la política seguida hace un año, cuando a base de contratar nombres, que no hombres, como Abidal, Henry y otros, se intentó echar tierra sobre uno de las mayores bofetadas jamás recibidas por la entidad fundada por el suizo Gamper, y que superó en contundencia y sopresa a las dos ligas apañadas en Tenerife juntas. El resultado es de todos conocidos: una plantilla cara y descompensada que cerró otro año en blanco pero con un fracaso aún más estrepitoso que el anterior. Si encabezados desde la sombra por el mismo que aupó a Laporta a la poltrona, los promotores de la moción son respaldados por dos tercios de al menos un diez por ciento de los socios y se salen con la suya, se produciría el cese de la actual Junta y la convocatoria de elecciones. Quiénes no serían cesados son los jugadores que, a golpe de talonario y por cantidades excesivamente elvadas, hubieran sido fichados. Y hasta la celebración de elecciones y la constitución de una nueva Junta, los gestores del club no estarían habilitados para realizar fichajes. Se mire como se mire, parece que el Barça está echando a perder otra temporada antes de que empiece.   

El último de estos fichajes responde al nombre de Henrique, un cuasi infantil que hace un año estaba jugando en la segunda división brasileña. ¿Significa eso que el barcelona se prepara para la segunda división buscando jugadores adaptados a ella? Es posible, pero que no cunda el pánico. Según la prensa brasileña Henrique está considerado "uno de los futuros líderes de la defensa de la selección, junto a Thiago Silva (Fluminense), Breno (Bayern de Múnich), Alex Silva y Joao Miranda (Sao Paulo)". Brasil con una defensa con ¡cuatro líderes! Lo nunca visto. Ni en brasil ni en ninguna otra parte. Por lo general, las defensas, que suelen estar formada por cuatro jugadores, tienen, como cualquier grupo humano, un sólo lider. El mozalbete brasileiro vendrá a cubrir la plaza que todo el mundo había otorgado al racingista Garay, cuyo fichaje había sido anunciado por el club meses atrás en una operación en la que se habrían adelantado al Real Madrid o la Juve, quiénes también habían mostrado su interés por el jugador. Sin embargo el fichaje se abortó porque el Barcelona no tenía dinero para hacer siquiera frente a los primeros plazos de los 18 millones que se suponía iban a pagar por el jugador y que debían haberse efectuado en el mes de abril. En consecuencia, el Racing ha preferido traspasarlo al Madrid por una cantidad notablemente inferior, 10 millones, pero con el añadido de que el Madrid sí tiene dinero para pagar.  

Si se dejó de fichar a Garay, jugador de más garantías que un desconocido pero más barato Henrique, por problemas de liquidez, ¿de dónde han salido los 15 millones invertidos en Keita, los 29 que se llevará el sevilla por el traspaso de Alves, los 35 que pide Wenger por Adebayor o los 17 millones  pagados por Martín Cáceres? Jugador, este último, destinado a tapar el hueco dejado por Milito que, mire usted por donde, al final resultó que no podía mantener el ritmo de un equipo que aspirase a todo, tal como aseguraba el cuerpo médico del Madrid, y ha acabado en el dique seco por mucho tiempo. ¿De dónde van a salir los 15 millones que se dicen cosaría el ruso Arshavin, a quién le ha bastado firmar un excelente partido en la eurocopa en los cuartos de final frente a Holanda para venderse proclamando su barcelonismo de toda la vida? En otro ejemplo de la excelente planificación de la Junta que todavía preside Laporta planificación puede acabar costando casi 30 millones cuando estaba valorado en 15. Está claro que el agente del jugador sabe con quién está tratando, de su necesidad de tapar con fichajes el desastre la situación del club ante el inminente desastre del seis de julio y de lo suelta que tienen la mano cuando manejan la cartera ajena. Por cierto, el interés culé por el jugador del Zenit fue el mejor aporte del Barcelona a la selección nacional durante la Eurocopa, muy por encima del realizado por Xavi, Puyol o Iniesta. Bastó que declarara su deseo de jugar en el Barça para que el temible ruso desapareció al siguiente partido, el que le enfrentó en semifinales al combinado de Aragonés. Desde luego parece tocado por la gracia para vestir la camiseta azulgrana, porque si algo ha caracterizado a los jugadores del Barça durante la Eurocopa es el desastroso papel que han llevado a cabo. Excepción hecha de los que defendían los colores de España, gracias a Dios. Pero basta recordar que Francia cayó elikminada por un penalti de colegial cometido por Abidal sobre Luca Tony y un gol de Rossi a lanzamiento de falta que desvió Henry, quién durante todo el torneo demostró que no vale ya ni para jugar competiciones entre comunidades de vecinos. Y fue una salida a por uvas del exbarcelonista Rustu lo que supuso la eliminación de Turquía en semifinales. De casta le viene al galgo.

Pues todo el dinero necesario saldría según el siempre creíble panfleto Sport, de la flamante "operación salida", que es como allá arriba llaman a deshacerse de la morralla balompédica en la que han degradado supuestos cracks como Deco, Ronaldinho o Eto'o. Esa operación permitiría al Barça ingresar en sus arcas en torno a los 85 millones. Por ahora la realidad es que lo que han ganado por traspasos apenas alcanza los veinticinco millones: 9 que el Milan ha pagado por Zambrotta, seis que el Manchester City ha pagado por Giovanni Dos Santos y diez -sí, sólo 10 millones- que le han sacado por Deco al equipo del multimillonario Abramovich, acostumbrado a pagar cantidades desorbitadas por cualquier jugador. El Italiano recaló en el Barcelona por una cantidad muy superior y encima se trajo consigo al prejubilado Thuram, quién tras embolsarse durante estas dos temporadas un sueldo anual del que dicen habría rondado los seis millones limpios anuales, se marcha tras haber finalizado su contrato y dejando al club con cero títulos. No es el único. Por Ezquerro, que queda libre, o por Edmilson, que ha fichado con la carta de libertad por el Villarreal, el club no verá ni un céntimo. ¿Y qué podemos decir del mexicanito Giovanni, que no hace tanto se nos vendia como el sucesor de Ronaldinho? Pues eso, que es el sucesor. Porque la cantidad que pagarán, si es que alguien paga algo, por el otrora "mejor jugador del mundo" no será mucho mayor que la obtenida por el canterano. De los cien millones que se hablaba hace un año ahora se manejan cifras que rondan los 30. Pero los posibles compradores no son tontos. Por si fuera poco, y como consecuencia directa de la crisis en la directiva, en un intento de demostrar que están dispuestos a llevar a cabo la limpieza de la que tanto hablaban, Pep Guardiola, en su presentación oficial, devaluó aún más el caché del sonrisente brasileño al reconocer que no contaba con él, al igual que con Eto'o o Deco. Los únicos por los que se podría obtener algo y que gracias a esa declaración valen ahora menos que ayer pero más que mañana como ha demostrado el fichaje del luso-brasileño, tras haber protagonizado una Eurocopa más que meritoria, por el Chelsea. 

De dónde no van a salir es de la venta de camisetas, porque valores estilísticos aparte -que, dicho sea de paso, son nulos- la camiseta llama la atención por su pobreza. Carece de cualquier cosa. Al menos cuando usaron un diseño similar en la temporada del centenario, es decir, una copia descarada de la camiseta del Basilea,  se molestaron en añadir un tono más en las mangas que rompían un poco la monotonía bicolor. Ahora ni eso. Desentonaría en cualquier puesto de un mercadillo. En el fondo es un homenaje al "hágaselo usted mismo". Sin ribetes, sin adornos, ¿para qué gastarse el dinero? Coja dos pedazos de tela y cosásela. Ellos son más que un club y cualquiera tiene un sastre en su interior al que le faltaba una oportunidad como esta para salir a la luz. Y total, si queda espantosa, nadie va a notar la diferencia. 
  

29/06/08. España, campeona de Europa. Cuarenta y cuatro años después, España vuelve al lugar que le corresponde dentro del fútbol mundial. El solitario gol de Torres, que no hace justicia a lo sucedido en el terreno de juego, ha dado a la selección nacional la segunda Eurocopa de su Historia. Como le sucedio a la actual campeona, Grecia, y después a los campeones del mundo, Italia, los alemanes han sido incapaces de superar el juego preciosista de los pupilos de Luís Aragonés. Partido tras partido Casillas, Puyol, Fabregas, Ramos y demás jugadores que ya han inscrito su nombre en la leyenda, han desarrollado un fútbol que ha prescindido de los complejos característicos de nuestro combinado nacional desplegando un juego que ha provocado la admiración y el asombro de toda Europa. Ni siquiera los enemigos de España allende nuestra frontera, esos que han reconocido su deseo de que la selección cayera eliminada ante Rusia o Italia, pueden negar la mayor: que el fútbol de los de Aragonés ha sido muy superior al del resto de las selecciones, y que actualmente la española puede ser muy bien la que mejor juega de todo el planeta. Se acabaron los complejos. Ya no adaptamos nuestro esquema al del rival, tenemos un estilo efectivo y preciosista del que no renegamos y hemos recogido sus frutos. Habría que rastrear mucho las hemerotecas para encontrar un campeón de Europa con mayores merecimientos que este que hoy ha recogido la copa. Después de tantas decepciones, la siempre fiel afición española tiene aquello con lo que tanto había soñado. Por fin el fútbol español consigue alcanzar en el plano internacional los éxitos que ya ha alcanzado en otros deportes. Y, lo que es mejor, se ha demostrado que no existe límite. Lo conseguido no se ha debido a la casualidad, sino a  jugadores capaces que carecen de los complejos que lastraron a los nuestros en épocas anteriores. Ahora ir por el Mundial no es un sueño.

Cuando juega la selección es un deber no provocar divisiones entre los buenos aficionados, cualquiera que sea el club al que sigan. Es por ello que paramos la actividad de la web mientras España estuviera disputando la Eurocopa. Las polémicas sobre las disputas internas del Barcelona, sus fichajes o la desintegración de Laporta y su proyecto deben quedar aparcadas. La selección necesita que todos los españoles nos unamos en torno a ella. Durante esta competición, del Barça sólo interesan Puyol, Iniesta y Xavi, o cualquier otro jugador que los azulgranas aporten a nuestro combinado nacional, pero para apoyarlos. Afortunadamente, este paro se ha prolongado más de lo que cualquiera podría esperar. Tras las celebraciones, tras ver la rojigualda ondear en todas las ciudades del país, tras ver cómo los nuestros son ensalzados por toda España, volveremos con la web. Mientras tanto, que todos los españoles disfruten este triunfo como han hecho con los cuartos o la semifinal, unidos. Ya habrá tiempo de meternos el dedo en el ojo.

Enhorabuena a todos los españoles de bien. Y a aquellos que reniegan de serlo, les deseamos que no se les haga muy pesado el tiempo que pasen escondidos recarcomidos por su frustración.